Cada ministerio establecido por Dios tiene un perfil para llevar adelante el encargo. No nos toca a nosotros inventar lo ya dicho, solo releer y caminar sobre ese fundamento.
El principal valor de las personas que tienen liderazgo, no es tanto lo que enseñan sino lo que ellos son como personas. Y justamente proceso de encarnar el mensaje de salvación es lo que los lleva a ser de verdad efectivos en el ministerio.