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Reflexiones de Adviento

Adviento: esperanza que transforma – Día 15: ¿Qué debemos hacer?

16 diciembre, 20121020 visitas

 La predicación de Juan es un preanuncio de las buenas nuevas que proclamaráJesús. Entre los dos discursos existen diferencias en la forma, más no en el fondo. Esto es claro, sobre todo cuando predican acerca de lo que Dios espera de nosotros.

            Al profeta Miqueas le preguntan ¿qué pide Dios?, y él responde: «Practicar la justicia, amar la misericordia, y humillarte ante tu Dios» (v.6.8).

            Ni los ritos pomposos, ni los conocimientos abstractos, ni las afiliaciones formales a determinada religión o iglesia, ni los sacrificios ascéticos; nada de eso que tanto hemos oído y predicado contienen el deseo primordial del Señor. Lo que él espera es muy práctico y concreto: que actuemos con justicia, amemos sin reservas y practiquemos la misericordia. Miqueas añade: «y humillarte ante tu Dios».

            Por eso el seguimiento de Jesús es difícil. Más fácil resulta cumplir con los ritos del Templo. Pero el verdadero seguimiento exige, como enseña Juan, que los recaudadores de impuestos no cobren más de lo debido, y que los soldados no practiquen la corrupción ni extorsionen a nadie.

            ¿Qué debemos hacer hoy? ¿Qué respondería Juan a nuestros dirigentes políticos, a los militares, a los banqueros, a los economistas, a los dueños de los grandes conglomerados empresariales, a los que ostentan la propiedad de los medios de comunicación, a los líderes religiosos? ¿Qué nos exigiría a nosotros?

 

Para seguir pensando:

«Hay que cambiar los corazones y las mentes de los hombres […] y ofrecerles una visión de una sociedad en la que les sea más fácil ser buenos».

Dorothy Day

 

Oración:

Según el último informe (2012) de Transparencia Internacional, el grado de corrupción en América Latina siguen levantando tanta preocupación como la suscitóen las últimas décadas. El avance hacia la integridad ha sido casi nulo.

Pidamos porque cada personaje que se confiesa seguidor de Jesucristo, con vínculos políticos y administrativos en instituciones públicas,decida vivir concoherencia entre su fe personal y su vida laboral y social. ¿Acaso no se nos considera el continente más cristiano del planeta?

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