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Predicación

El último héroe del Titanic

15 julio, 2005955 visitas

John Harper nació en una familia cristiana el 29 de mayo de 1872. Se hizo cristiano trece años después, y a los diecisiete años ya había empezado a predicar. Recibió capacitación en la Misión Bautista Pionera, y en 1986 plantó una iglesia, conocida ahora como Iglesia Harper Memorial, la cual comenzó con veinticinco adoradores pero ya había crecido hasta quinientos miembros cuando él salió, trece años después.


Harper, recién nombrado pastor de la Iglesia Moody, en Chicago, viajaba en 1912 en el Titanic con su hija de seis años. Luego de que la nave chocó con un iceberg y empezó a hundirse, puso a Nana en un bote salvavidas, pero no hizo esfuerzo alguno por seguirla. Al contrario, corrió por todo el barco gritando: “Mujeres, niños y personas que no son salvas, ¡corran a los salvavidas!” Los sobrevivientes informan que comenzó a testificar a todos los que estaban dispuestos a oír. Continuó predicando aún después de saltar al agua y de aferrarse a un fragmento del barco hundido (ya le había dado su chaleco salvavidas a otro hombre).


Los momentos finales de Harper se relataron cuatro años después en una reunión en Hamilton, Notario, por un hombre que dijo:


“Soy sobreviviente del Titanic. Esa fatídica noche, encontrándome solo y a la deriva sobre un madero, la corriente acercó a mí al Sr. Harper, de Glasgow, que también se hallaba sobre un trozo de nave.


– ¿Eres salvo? – me preguntó.


– No – dije-, no lo soy.


– Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo – replicó.


Las olas alejaron al Sr. Harper, pero de manera extraña lo acercaron de nuevo poco más tarde.


– ¿Eres salvo?– preguntó de nuevo.


– No – dije – sinceramente no puedo decir que lo soy.


– Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo- volvió a decir.


Poco después Harper se hundió; y allí, solo, en medio de la noche y con tres kilómetros de agua debajo de mí, creí. Soy el último convertido de John Harper.


Este hombre también fue una de las únicas seis personas que los botes salvavidas recogieron del agua; a los otros 1522, incluyendo a Harper, se les consideró como muertos”.



Tomado del libro Ilustraciones perfectas publicado por Unilit. Usado con permiso. Todos los derechos reservados.

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