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Predicación

Quiero ese auto

15 julio, 2005453 visitas



Cuenta una historia que un joven de los que podrían llamarse “modernos” compró uno de los mejores autos de todos los tiempos: un Ferrari GTO. Fue a dar un paseo y se detuvo en un semáforo en rojo.


Un viejo en un ciclomotor se puso a su lado.


-¿Qué clase de auto es el tuyo, hijito? –dijo el viejo después de mirar sobre el nítido y brillante auto.


-Un Ferrari GTO. Cuesta medio millón de dólares.


-Eso es mucho dinero –dijo el viejo-. ¿Por qué vale tanto?


-¡Porque este auto desarrolla trescientos kilómetros por hora! –señalo con orgullo el joven.


-¿Me dejas mirarlo por dentro?-preguntó el conductor del ciclomotor.


-¡Con mucho gusto! – replicó el dueño.


Así que el viejo metió la cabeza y miró alrededor.


-¡Vaya que es un auto muy lindo! – dijo mientras se sentaba de nuevo en su ciclo motor.


Exactamente en ese momento cambió la luz, y el conductor decidió mostrarle al viejo lo que su auto podía hacer. Presionó el acelerador a fondo, y a los treinta segundos el velocímetro marcaba 260 kilómetros por hora. De repente observó un puntito en su espejo retrovisor. ¡Se estaba acercando! Disminuyó la velocidad para ver qué podía ser y ¡zumm! pasó zumbando algo que iba mucho más rápido.


“?Que demonios puede ir más rápido que mi Ferrari?”, se dijo el joven.


Entonces, delante vio un puntito que se le acercaba !Zumm! Volvió a pasa, esta vez en la dirección opuesta… y se parecía al viejo del ciclomotor.


“No puede ser – pensó- ¿cómo puede un ciclomotor dejar atrás a un Ferrari?”


Una vez más, sin embargo, el joven vio el puntito en su espejo retrovisor, seguido por un golpe mientras el objeto veloz chocaba contra la parte trasera de su auto


El joven salió del vehículo y vio al viejo tendido en el pavimento, y corrió hacia él.


-¿Puedo ayudarlo en algo?- le preguntó.


– Desabroche… mis tirantes… de su espejo lateral – susurró el viejo.


¡Tenga cuidado cuando admira!


Tomado del libro Ilustraciones perfectas publicado por Unilit. Usado con permiso. Todos los derechos reservados.

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