El candidato inadecuado
Texto: Hechos 15:36-40 El caso ¿Qué haría usted? Lo que pasó
Un hombre piadoso con una filosofía de liderazgo totalmente diferente de la que tenía la junta había sido propuesto por muchos miembros de la congregación. Cuando nuestro comité de candidaturas lo nombró, hubo un silencio incómodo. Él había servido a la iglesia fielmente en el pasado, pero todos sabían que no encajaría en el equipo de liderazgo. Los problemas serían de orden filosófico, no espiritual, pero serían problemas al fin y al cabo. Me preguntaba, ¿debo decir lo que pienso?
Luego de lo que me pareció una eternidad, tragué con fuerza y dije: «No creo que debamos dejarlo postular; al final nos la pasaremos dando vueltas todas las reuniones».
Una vez que manifesté mi opinión, otras dos personas estuvieron de acuerdo. Luego de una breve discusión, llegamos al consenso unánime de proponer a alguien más. Era obvio que había otras personas que sentían lo mismo que yo con la misma intensidad, pero nadie había dicho ni una sola palabra hasta que yo rompí el hielo. Nuestro consenso, que fue un consenso sabio, habría permanecido sin ser expresado ni llevado a cabo.
LARRY OSBORNEPara discusión
¿Qué cree usted que significa la frase «los problemas serían de orden filosófico»?
¿De qué clases de «diferencias filosóficas» valdría la pena hablar?
¿Son las diferencias filosóficas lo suficientemente importantes como para no proponer a alguien para una posición de liderazgo en la iglesia?
¿En su iglesia existen otras calificaciones para el liderazgo, tal vez no expresadas, además de sólo el carácter bíblico? ¿Cuáles son?

