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Predicación

Señales pronosticadas, Parte III

15 julio, 2005392 visitas


Punto 4. (21.11) Naturaleza, terremotos, hambruna y pestilencia:


La cuarta señal será los desastres naturales. Cinco desastres naturales fueron mencionados en particular.



1. Terremotos: grandes terremotos causarán enormes daños en los edificios, interrumpirán y destruirán las vidas de las personas, ciudades y comunidades. Los terremotos son uno de los desastres más aterradores y alarmantes entre los hombres. Josefo (un historiador judío del primer siglo1) registra el cumplimiento de la profecía hecha por Jesús. Incluso hasta hace una insinuación de que los desastres naturales que ocurrieron eran una señal de la destrucción venidera:


«Hubo una inmensa tormenta durante la noche, con vientos muy fuertes y violentos, con los más grandes aguaceros, continuos rayos, truenos aterradores y sacudidas de la tierra, todo eso ocurrió durante un terremoto. Esos eventos eran una clara indicación que cierta destrucción iba a venir sobre los hombres. Cuando el sistema del mundo se desordena de esa forma, cualquiera podía adivinar que estas maravillas presagiaban grandes calamidades venideras» (Josefo, Wars [Guerras]. 4. 4:5).


Los terremotos ocurrirán en varios lugares durante los últimos días de la tierra (Ap 6.12, 11.12–13, 19, 16.17–19).



2. Hambruna: el alimento es una de las necesidades más básicas de las personas. Sin comida las personas mueren. Jesús dijo que en los últimos días, justo antes de la caída de Jerusalén y justo antes del fin del mundo, habría terribles hambrunas. La Escritura habla acerca de «gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedió en tiempos de Claudio» (Hch 11.28–30).



Josefo describe que el hambre fue tan terrible que cuando el trigo «fue traído hasta el templo… nunca fue tan difícil para los sacerdotes obtener un poco como lo fue cuando tal hambre estuvo sobre la tierra.» (Josefo, Ant [Antigüedades]. 3. 15:3). Dice en otra parte que «un hambre sí los oprimió (a Jerusalén)…y muchas personas murieron al no conseguir comida» (Josefo, Ant [Antigüedades]. 20 2.5)



Justo en los últimos días antes de la caída de Jerusalén, Josefo habla acerca de otra hambruna terrible:



«Ahora era un estado miserable, una visión que sencillamente provocaría lágrimas. Hombres no comían, mientras los más poderosos tenían más que suficiente, y el más débil se lamentaba (por no tener un poco)» (Josefo, Wars [Guerras]. 5. 10:3).



«Entonces el hambre extendía su territorio y devoraba la gente por casas y familias enteras; las habitaciones de arriba estaban llenas de mujeres y niños que morían de hambre. Las calles de la ciudad estaban llenas de cadáveres de ancianos, mientras que los niños y jóvenes deambulaban por los mercados como sombras, todos hambrientos y caían muertos donde su miseria los embargaba» (Josefo, Wars [Guerras]. 5. 12:3).



Evidentemente habrá un hambre espeluznante en los últimos días. El caballo negro de los cuatro jinetes del Apocalipsis representa el hambre terrible. Las Escrituras describen gráficamente el dolor insoportable y ese horroroso mal que el hambre puede ocasionar. Lea Lamentaciones 4.9–10.



Lucas añade un tercer desastre natural: pestilencia. Los terremotos y las hambrunas, por supuesto, provocan enfermedad y pestilencia.



3. Pestilencia: la enfermedad es a menudo el resultado de la guerra y de los desastres, por ejemplo los terremotos. La pestilencia no muestra ninguna parcialidad. El rico tal vez sea capaz de comprar comida durante una hambruna, pero no puede comprar el no ser atacado por una epidemia o enfermedad. La muerte por enfermedad y otras causas naturales son imparciales.



Los registros de Josefo evidencian que una gran pestilencia azotó durante los últimos días de Herodes.


«Cuando él [Herodes] gobernaba, brotó una enfermedad pestilente que mató a la gran mayoría de las personas, y a sus más estimados amigos [los ricos]» (Josefo, Ant [Antigüedades]. 15. 7:7).



La pestilencia será también uno de los sufrimientos más terribles durante los últimos días. Parte de la angustia causada por el caballo amarillo de los cuatro jinetes del Apocalipsis incluye a la pestilencia. Apocalipsis 6.8



4. Acontecimientos astronómicos: habrá «terror y grandes señales» que ocurrirán en el cielo durante el fin del mundo. Prácticamente, dichos eventos astronómicos ya ocurren. La tierra a veces se oscurece por el polvo debido a catástrofes terrestres tales como: erupciones volcánicas, tormentas de vientos, y humo de gigantescos incendios. Por supuesto que cualquier evento que obscurezca al sol, también oculta la luz de la luna. Las estrellas, es decir, meteoritos de varios tamaños, a menudo caen del espacio. Los eventos del fin van a desatar acontecimientos astronómicos alrededor del mundo. Marco 13.24–25; Lucas 17.29–30, 21.25–26 Hechos 2.19–20; Apocalipsis 6.12–17



Usado con permiso, COPYRIGHT © 1991 by Alpha-Omega Ministries, Inc.





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