¿Cuáles fueron las claves?
¿Por qué Nehemías fue capaz de hacer tanto en tan poco tiempo?
Él tenía una visión
– 2.20: «…El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos…»
Cuando era necesario hacer algo, él se dirigía directamente a las personas que podían intervenir en el asunto
– 2.5: Se presentó ante el rey Artajerjes para solicitarle permiso para ir a Jerusalén y cartas para que los gobernadores le permitieran pasar y le dieran los materiales que necesitaba.
– 5.6: Fue ante los gobernantes y nobles, cuyo interés se estaba despertando por medio de sus compañeros trabajadores.
Él dependía de Dios
– 1.4–11: Oró antes de solicitar el permiso para ir.
– 2.4: Oró mientras estaba ante el rey y hacía su pedido.
– 2.12: Él sabía que el deseo de su corazón de reconstruir el muro procedía de Dios (vea 7.5).
– 2.20: Él sabía que Dios los capacitaría para llevar a cabo semejante empresa (4.20).
– 4.4: Oró cuando se levantó la oposición (4.9, 6.9).
Calculó el trabajo antes de comenzar
– 2.11-15 «…salí de noche …y observé los muros…»
Él sabía cómo lograr que la gente trabajara duro y por jornadas extensas
Su invitación a trabajarla basó en dos verdades:
– La necesidad, las circunstancias angustiantes, la reprensión 2.17;
– La bendición de Dios sobre él 2.18.
Trabajó largas horas con ellos
– 4.20-23. «Nosotros, pues, trabajábamos en la obra, …y ni yo, ni mis hermanos, ni mis jóvenes, ni la gente de guardia que me seguía, nos quitamos nuestros vestidos, y cada uno mantenía su arma en la mano».
Los alentaba
– Satisfacía sus necesidades inmediatas.
– Les recordaba del poder de Dios. 4.10–14: «…Después miré, y me levanté y dije a los nobles y a los oficiales, y al resto del pueblo: No temáis delante de ellos. Acordaos del Señor…»
Sabía delegar responsabilidades
– Cap. 3. Cada grupo de personas tenía como responsabilidad una parte del muro.
– 7.1-2: Él dejó a personas fieles y temerosas de Dios a cargo de Jerusalén después de terminar la construcción de la muralla.
No permitió que la oposición frenara el proyecto de reconstrucción
– 2.19–20: El ridículo
– 4.1–3: Los insultos y la burla.
– 4.7–12: La ira y la conspiración.
– 6.1–4: La astucia y la mentira.
– 6.5–7: La falsa acusación
– 6.10–13: El ardid y la pretensión
Nota: como hubo éxito, la oposición se levantó pero él no dejó que el trabajo quedara por la mitad.
– 4.6-9: Tampoco se «ablandó» ante las falsas acusaciones. Vea Proverbio 26.2: «Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición nunca vendrá sin causa».
Él sabía cómo lidiar con las diferencias entre los miembros de su equipo
– 5.1-7: «Entonces hubo gran clamor del pueblo y de sus mujeres contra sus hermanos judíos …entonces lo medité y reprendí a los nobles y a los oficiales».
Él era un ejemplo de su propio mensaje
– 2.17: «Venid, y edifiquemos el muro…» Trabajaba con ellos.
– 5.14-19: No tomaba ventaja financiera sobre su gente, antes bien proveía para las necesidades de ellos.
Su discernimiento era agudo – Encontraba la raíz de los problemas.
– 1.4-11: Pecado contra Dios.
– 5.1-13 esp. v. 9: Sabía que al quebrantar los principios de Dios acarreaba problemas.
– Entendió los sentimientos del rey cuando él mismo decaía en su apariencia complaciente 2.2.
– Entendió el temor en el corazón de su gente. 4.12-14.
No excusó el mal obrar a pesar de quien lo hubiera cometido
– 6.10–13: Se dio cuenta del ardid del enemigo y no cayó en la trampa.
– 5.7: Responsabilizó a los nobles y oficiales judíos de su mal obrar.
– 13.4–9: Corrigió a Eliasib, el sacerdote.
– 13.10–27: Reprendió al pueblo por quebrar el pacto que había firmado.
Respetaba a sus autoridades superiores
Para el rey Artajerjes.
– 1.11, 2.5: Obtuvo permiso de él.
– 13.6-7: Volvió a él y entonces obtuvo otra vez permiso para regresar a Jerusalén.
Para con los oficiales en lo concerniente al templo.
– 6.11: Por no ser levita no gozaba del privilegio de entrar al Lugar Santísimo (Vea Nm 18.7).
Le daba la gloria a Dios
– 4.15: Por frustrar el plan de los enemigos.
– 4.20: Por ayudar a la gente a cumplir su tarea.
– 6.16: Cuando se terminó el muro, aún el enemigo reconoció que Dios lo había hecho.
Publicado en Apuntes Pastorales, Volumen IV, número 5. ©Copyright 2009, todos los derechos reservados.

