header parallax image
Devocional del día, Devocional diario, Biblia, Predicaciones, Bosquejos, Artículos, Consejeria, Versiculo diario - Desarrollo Cristiano Internacional
  • Inicio
  • Identidad
  • Valores del reino
  • Relaciones
  • Espiritualidad
  • Artes pastorales
  • Héroes de la fe
  • Inicio
  • Identidad
  • Valores del reino
  • Relaciones
  • Espiritualidad
  • Artes pastorales
  • Héroes de la fe
Vida Cristiana

Yugo apetecible

13 octubre, 2013Desarrollo Cristiano1587 visitas
Miqueas 11:23-30

Observemos la siguiente parte del texto: «Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas» (Mt 11.29).

No deja de asombrarme la increíble capacidad de Jesús de exponer los conceptos más complejos de la vida espiritual en imágenes sencillas y fáciles de comprender. En este caso escogió utilizar un elemento común en la vida de los que trabajaban la tierra, el yugo.

El yugo era una especie de barra transversal de madera que se utilizaba para mantener unidos a dos bueyes, mientras araban o tiraban de una carreta. Muchos de los profetas habían utilizado también la misma metáfora, de modo que era un término familiar para el pueblo. El buey joven no se doma en un día, ni en una semana. Así también nosotros, debemos acostumbrarnos a estar atados a él.El uso que Jesús tiene en mente para el yugo, sin embargo, trasciende la necesidad de repartir equitativamente el peso del trabajo entre dos animales. La acción de Cristo de tomar el yugo no es solamente que él alivie la carga, sino que también nosotros aprendamos de él.

Seguramente la imagen alude a una práctica común en el campo, la de unir un animal dócil y maduro con uno joven y salvaje. Esto establece un método sumamente eficaz para domar al animal más joven. En un primer momento tironea y lucha para distanciarse del buey maduro, pues se ve impulsado por una fuerza impetuosa que no ha sido aún canalizada hacia el trabajo productivo. Con el pasar del tiempo, sin embargo, se percata de que toda lucha resulta inútil. Entonces, lentamente se va contagiando del ritmo pausado y medido del animal maduro.

Del mismo modo, nuestros arrebatos impulsivos y alocados deben ser domados, si queremos vivir bajo el señorío de Cristo. A fin de alcanzar esa meta, es necesario que nos unamos a él, que seamos atados a él con un mismo yugo, para que lentamente nos contagiemos del espíritu que gobierna todo Su actuar. Él mismo se describe como una persona mansa y de corazón humilde. No hace falta más que buscar los antónimos de estos términos para arribar a una acertada descripción de nuestra propia condición espiritual: rebeldes, de corazones altivos.

Es evidente que esta condición constituye, para nosotros, un impedimento para permitir que Jesús nos conduzca con docilidad. Note que la mansedumbre y la humildad no son condiciones que se adquieren en un curso; ni siquiera se consiguen en un encuentro con el mismo Señor. Más bien son actitudes de las cuales nos vamos contagiando, por permanecer cerca de él a lo largo de un período de tiempo. El buey joven no se doma en un día, ni en una semana. Así también nosotros, debemos acostumbrarnos a estar atados a él.

La analogía revela una de las herramientas más poderosas que tiene un líder a sus alcance, su propia vida. Las personas que están cerca del líder se irán contagiando de la vida que posee. ¡Cuánto pesa sobre nosotros, entonces, sostener vidas santas y consagradas!

Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright ©2005-2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.

  • tweet
anterior

La señal de Jonás

siguiente

Yugo liviano

Desarrollo Cristiano

Desarrollo Cristiano

Relacionados

.

28 mayo, 2015

Mejor son dos que uno

12 marzo, 2014

Dragones que bendicen

27 febrero, 2014

Devocional de hoy

  • En el museo de la fe: IsraelEn el museo de la fe: Israel
    Algunas situaciones han sido especialmente preparadas para que crezcamos en la fe

lo más leido

El día de Pentecostés y la venida del Espíritu Santo: el nacimiento de la Iglesia, Parte I

El día de Pentecostés y la venida del Espíritu San...

publicado el 15 julio, 2005
Uno más uno: La pareja según el diseño de Dios

Uno más uno: La pareja según el diseño de Dios

publicado el 15 julio, 2005
¡Huye! No seas esclavo de la lascivia

¡Huye! No seas esclavo de la lascivia

publicado el 15 julio, 2010
Consejos para la intimidad matrimonial

Consejos para la intimidad matrimonial

publicado el 15 julio, 2010
El adolescente y su proyecto de vida

El adolescente y su proyecto de vida

publicado el 28 septiembre, 2009

videos mas vistos

Levanta tu cabeza

Levanta tu cabeza

publicado el 13 enero, 2017
Mujer Virtuosa

Mujer Virtuosa

publicado el 13 enero, 2017
Ser santos

Ser santos

publicado el 13 enero, 2017
Prioridades

Prioridades

publicado el 13 enero, 2017
Nuevo año, parte I

Nuevo año, parte I

publicado el 13 enero, 2017

Categorías

Ese hombre es como un árbol
plantado junto a los arroyos:
llegado el momento da su fruto,
y sus hojas no se marchitan.
Salmo 1:3 RVC