La presión de nuestra cultura nos oprime con sus obsesiones y sus racionalizaciones sexuales, y muchos en la iglesia de Cristo han cedido bajo su peso, tal y como lo demuestran las estadísticas. Para no ser parte de esas estadísticas hay que esforzarse disciplinadamente. ¿Somos hombres de verdad? ¿Somos hombres de Dios? ¡Quiera Dios que así sea!
Cuando Dios bendice la sexualidad humana y ordena la práctica sexual de la pareja, también bendice el mismo proceso de deseo y deleite que hoy también se experimenta.
La irrupción de la sexualidad adulta en el mundo infantil causa irreparables estragos, por lo que la Iglesia debe combatirla con tenacidad.
Algunas enseñanzas sobre sexualidad deben corregirse a la luz de los enfoques hebreo y cristiano, los cuales pueden moldear nuestra espiritualidad desde nuestra sexualidad.
Muchos matrimonios sufren de los llamados «problemas sexuales» o la «incompatibilidad sexual». El Dr. Wayne Mack presenta algunas razones de la «incompatibilidad sexual» y una perspectiva bíblica de las relaciones sexuales. El artículo se ha dividido en dos partes, en la primera, el autor considera las culpas no resueltas y aquellos problemas que aparentan ser de naturaleza sexual pero no lo son. En esta segunda parte, el autor considera la tercer causa, la ignorancia, además ofrece algunas sugerencias específicas y prácticas para desarrollar la unidad en esa área.
La vida está llena de situaciones negativas. El drama puede ser otro. Pero la soledad, la pérdida, el sacrificio, la negación, el abandono, son todos parte de la vida de cientos de personas. ¿Por qué no aceptar la renuncia del homosexual a una práctica que Dios condena, y enseñarle un camino mejor, como es la experiencia más plena del conocimiento de Su Amor?


