La expansión de la Iglesia en China ofrece un interesante modelo de crecimiento urbano.
Las ciudades concentran pecado y necesidad, pero también ofrecen una comunidad y un ministerio unido.
La madre de Agustín, padre de la Iglesia, tuvo una gran influencia sobre su piedad.
Una figura olvidada provee inspiración para los que luchan con injusticias.
La iglesia no debe pasar por alto las realidades de hoy y conformarse con una evangelización puramente proselitista, que no toma en cuenta las necesidades más urgentes y profundas de las personas.
En medio de la decadencia, Agustín elaboró una visión de una ciudad diferente


