Muchas veces nos equivocamos al determinar la causa del desánimo, la frustración, la depresión, la inconstancia, y otros problemas de personalidad en una líder. La autora nos da a conocer su experiencia para explicarnos lo que puede suceder cuando se encuentra la causa correcta de estos rasgos de personalidad.
No es solo estética y buena presentación, también es salud, bienestar físico y emocional. Se trata de tener un cuerpo sano que sirva como herramienta eficaz para hacer lo que Dios nos ha encomendado, así como una mente sana que dirija al cuerpo por los caminos correctos. El artículo nos presenta las tres necesidades básicas de nuestro cuerpo y cómo trabajar para satisfacerlas
¿Puede una mujer enseñarle a los hombres? ¿Habrá ciertos dones que las mujeres no deben poner al servicio de la iglesia? Jill Briscoe nos ayuda a reflexionar acerca de la posición que adoptamos con respecto a ciertas funciones de la mujer en la iglesia actual.


