Los predicadores conservadores tienden a errar en alguna de estas dos direcciones: pueden predicar el evangelio, y nada más que el evangelio, o pueden predicar el resto del consejo de Dios como si no tuviera relación con el evangelio.
La Parábola del Hijo Pródigo es una de las más conocidas del Evangelio y se han imprimido volúmenes con comentarios acerca de ella. Podría parecer pretencioso intentar una interpretación nueva, algo diferente de las que ya se han escrito, pero eso quiero hacer con su permiso.
Sermón basado en 2 Pedro 1.14
Romanos 12.921
Texto bíblico: 1 Tesalonicenses 4.1318, 5.13


