Jesús trascendió los cielos pero no se distanció de los que más ayuda necesitan
La Palabra posee vida propia y realiza una obra en el interior de cada ser humano
La Palabra posee la capacidad de meterse en los rincones más escondidos de nuestro ser
La Palabra conecta el Espíritu de Dios con el espíritu del hombre para producir un intercambio de vida
La Palabra puede sacar a luz realidades que no podemos descubrir por ningún otro camino
Entrar en el descanso de Dios requiere de una acción de nuestra parte


