El diablo quiere seducirnos al pecado infructuoso y debilitante de la preocupación ansiosa. Si falla con la tentación de la avaricia, intentará hacernos caer en la ansiedad. ¿Será eso lo que quería enseñarnos el Señor en Mateo 6.25?


El diablo quiere seducirnos al pecado infructuoso y debilitante de la preocupación ansiosa. Si falla con la tentación de la avaricia, intentará hacernos caer en la ansiedad. ¿Será eso lo que quería enseñarnos el Señor en Mateo 6.25?
