No importa si los asuntos que nos impiden una entrega absoluta a Cristo son buenos y loables, estos no pueden desplazarlo.
Debemos discernir los tiempos para trabajar o reflexionar, a fin de dedicarse de todo corazón.


No importa si los asuntos que nos impiden una entrega absoluta a Cristo son buenos y loables, estos no pueden desplazarlo.
Debemos discernir los tiempos para trabajar o reflexionar, a fin de dedicarse de todo corazón.
