Varias tareas que la Iglesia había dejado pendientes, ahora varias iglesias las están retomando y de maneras nada convencionales, los jóvenes, juegan un papel vital...
Necesitamos un equilibrio sano entre la aperura al cambio y la conservación de las tradiciones inamovibles. La institución que no da apertura al cambio para dar lugar a la renovación, manteniendo su esencia, muere.


