La existencia de señales y prodigios en nuestro medio es una realidad. Sin embargo, no todo milagro es incuestionablemente una manifestación de Dios. ¿Cómo discernir cuál es cuál?


La existencia de señales y prodigios en nuestro medio es una realidad. Sin embargo, no todo milagro es incuestionablemente una manifestación de Dios. ¿Cómo discernir cuál es cuál?
