La vida construida por el Espíritu posee una cualidad que no puede producir la más ferrea disciplina carnal
Ilustración de sermón: «Los limpiaparabrisas recorrían el cristal, pero me costaba mucho trabajo visualizar el panorama. ¿Debía pasarle el control a mi papá? ¡No! Era mi auto. ¿Quién, sino yo, sabía a dónde ir y por qué...?»
Todo líder debe tener dominio propio para saber tomar las medidas necesarias.


