Aunque uno sabe que es una posibilidad, uno no lo quiere creer. Uno considera cualquier otra opción hasta que el teléfono suena y es la policía. Aun cuando uno encuentre las drogas, la respuesta del hijo es algo así como que alguno de sus amigos las debe haber dejado olvidadas.
Las adicciones producen ataduras compactas y resistentes por lo que se requiere de una tenaz voluntad, esfuerzo y paciencia para soltarlas.


