La vida está llena de situaciones negativas. El drama puede ser otro. Pero la soledad, la pérdida, el sacrificio, la negación, el abandono, son todos parte de la vida de cientos de personas. ¿Por qué no aceptar la renuncia del homosexual a una práctica que Dios condena, y enseñarle un camino mejor, como es la experiencia más plena del conocimiento de Su Amor?
La autora, una psiquiatra brasileña, escribe desde una perspectiva Bíblica sobre la homosexualidad. La Dra. Carvalho ofrece ayuda después de que el homosexual admite su pecado, lo confiesa a Dios y se arrepiente. La ayuda se presenta en forma de sugerencias en cuanto a los «frutos dignos de arrepentimiento» (Lc. 3:8), es decir cómo aconsejar y ayudar al que desee abandonar el pecado por completo y aceptar su rol como hombre o mujer, según el caso, al entender que esta actitud de vida no es bien vista a los ojos de Dios.
¿Es posible que una persona que después de conocer a Cristo se convierta en homosexual? ¿Es posible que un trasvesti deje su estilo de vida por Cristo? ¿Qué tan difícil es esa transición? John Paulk experimentó en carne propia todas estas preguntas y halló las respuestas en el Dios que nunca lo abandonó.
Muchas personas han sido dañadas porque alguien las ha acusado de ser homosexuales sin que verdaderamente lo fueran. El juzgar por las apariencias puede hacernos juzgar mal y herir a otros. Eso nos hace preguntarnos: ¿Todos los afeminados son homosexuales?


