Nuestras palabras también impactan a aquellos que están a nuestro alrededor.
La presencia del discípulo en el mundo es más eficaz cuando su testimonio se produce en forma natural y espontánea.
Ciertamente el ministro que aspira a impactar a otros deberá ser, primero, un hacedor de la Palabra.
Aún en medio de la noche más oscura, la palabra del Señor permanece y cumple su función vital...
Hay muchos versículos en la Biblia que en algún momento nos han servido de inspiración y de luz.



