El corazón se ha dividido, se ha desprendido, se ha vuelto sensible a otro ser humano.
Cómo aprovechar los tiempos de las crisis del esposo para acercarse más a Dios, para depender más de Él, y para desarrollar más compasión y gracia hacia los demás.
La posibilidad de mejorar una relación es posible, solo se requiere voluntad, entrega, compasión.
Todos conocemos los estereotipos sobre las mujeres y el sexo: están menos interesadas que sus maridos en el sexo, prefieren los aspectos románticos a los físicos y se encienden por el tacto más que por la vista.
Hay mujeres al frente de grandes empresas, otras juzgan en los tribunales y hasta reinan sobre algunos países. Ese día, estaremos más próximos de ser la iglesia que Él soñó. Por lo pronto, soñemos juntos.
En medio del dolor de la pérdida, Dios nos extiende su gracia para dejarnos ver que él sigue presente, aun en la ausencia del recuerdo.


