La oración específica del Señor Jesús fue que Dios no nos sacara del mundo y nos protegiera del mal. Si salimos del mundo negamos nuestra vocación.
A medida que se acerca el año 2000, los pregoneros de profecías sobre el fin de los tiempos explotan la curiosidad popular sobre el futuro. En este artículo hallará cómo evitar contagiarse de la "fiebre del milenio".



