Dios frustrará todos mis esfuerzos de limitarlo o imponerle mis caprichos, ya que él no es siervo de nadie.
Tal como lo hizo Jesús en su ministerio, debemos mostrar indiferencia por los parámetros sociales que tenemos por sagrados.


Dios frustrará todos mis esfuerzos de limitarlo o imponerle mis caprichos, ya que él no es siervo de nadie.
Tal como lo hizo Jesús en su ministerio, debemos mostrar indiferencia por los parámetros sociales que tenemos por sagrados.
