También en el ámbito espiritual existe la pereza.
A la Palabra que escuchamos debemos sumarle algo que nadie puede hacer por nosotros
Todos conocemos los estereotipos sobre las mujeres y el sexo: están menos interesadas que sus maridos en el sexo, prefieren los aspectos románticos a los físicos y se encienden por el tacto más que por la vista.


