¡¡Tanto yo!! Hoy se nota un afán por tomar prerrogativas de Dios y atribuírnoslas a nosotros mismos como autoridades espirituales que nos creemos ser.


¡¡Tanto yo!! Hoy se nota un afán por tomar prerrogativas de Dios y atribuírnoslas a nosotros mismos como autoridades espirituales que nos creemos ser.
