Existen varias herramientas fundamentales para que la esposa de pastor ante las situaciones adversas no se desaliente en el ministerio.
El corazón se ha dividido, se ha desprendido, se ha vuelto sensible a otro ser humano.
La forma en que la gente joven de la calle percibe a la iglesia puede ayudarnos a corregir prácticas que empañan nuestro testimonio como cuerpo de Cristo.
Bosquejo de sermón Compartido por: Juan Pablo Bongarrá, pastor de la Puerta Abierta, Buenos Aires, Argentina Texto bíblico: Hebreos 11.5–6 (con Génesis 5.18–24) Mensaje central: La tarea del predicador consiste no solo en exponer la Palabra sino también, fundamentalmente, en agradar a Dios.
A veces el pecado no es enojarse, sino ¡no enojarse!
«Hoy les ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto les servirá de señal: Encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. De repente apareció una multitud de ángeles del cielo, que alababan a Dios y decían: “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad.”». Lucas 2.11–14 - NVI


