La idea genial de Dios para la iglesia es que los líderes capaciten a los santos, los santos hagan la obra y Cristo edifique la iglesia,
El estilo de su liderazgo puede ser el factor más importante en el desarrollo de nuevos obreros en su ministerio.
En algunos círculos evangélicos se espera que el pastor sea un superhombre, sin tentaciones, perfecto, incansable.
Transforme el grupo de personas que lo acompañan en el ministerio en un verdadero equipo.
Como pastor no me gusta que me vean como una buena persona, alguien con un trabajo inofensivo...


