¿Cómo puede Dios convertir las circunstancias difíciles de su iglesia en oportunidades para surgir? Nehemías en el capítulo uno, versículo cuatro, nos demuestra cómo.
Cada mujer cristiana, por ser miembro de la comunidad de fe en Jesucristo una nueva comunidad sin barreras, está dotada y motivada para ejercer la misión al menos en su casa y en su ciudad a causa de su elección, su identidad, su dignidad y su vocación. Una de las tareas es vivir según su dignidad y enseñar a otras que Dios restauró en Cristo, en la Cruz del Calvario, la dignidad de la mujer según el diseño original de su creación.
Aunque muchos conocen el valor de la predicación expositiva, deciden no aplicarla por el esfuerzo que ella implica y, según algunos, porque piensan que debemos enfocarnos en los problemas de la gente. Frente a este último argumento el autor hace una apologética del enfoque que la Biblia tiene en los problemas de la gente.
¿Cómo podemos reconciliar las relaciones destruidas, restaurar una ética basada en Cristo, y recuperar nuestra relación anterior? Los participantes en este foro han visto lo peor de lo peor, y han batallado, increíblemente, con un espíritu de gracia en algunos encuentros desafiantes. No han sido vendidos por los conflictos de la iglesia, ni dejado cicatrices. Así que queríamos saber cómo lo han hecho.
Dentro de cada ser humano donde mora el Espíritu existe el vivo deseo de conversar con su Padre celestial. Anhelamos tener una íntima relación con nuestro Padre celestial pero a menudo no sabemos qué decir. ¿Desea aprender a orar? Si es así, permita que este artículo lo ayude a iniciar hoy una nueva etapa de su vida de oración.
Si desea formar un ministerio de grupos pequeños, células o grupos de hogar en su iglesia, o tal vez re-organizar el ya existente, este artículo es para usted. El autor comparte con nosotros la metodología que utilizan en su iglesia para formar y mantener grupos pequeños de impacto.




