El llamado principal en el ministerio es enteramente diferente a lo que pensamos.
La sabia administración de nuestros recursos requiere de que consideremos bien cada pedido que nos llega
El grito nuestro como cristianos debe ser: «Testimonio fiel o morir», discipulado radical hasta las últimas consecuencias, cueste lo que cueste. No podemos hacer menos.
Cuando la relación se torna fría es hora de buscar ayuda
¿Cómo un ser imperfecto era la persona perfecta que Dios escogió para moldearme tanto en mi vida?
Cómo ayudar a niños afectados por la migración.




