El amor a las riquezas sigue siendo, como siempre lo ha sido, el principio de todos los males.
La misión provee el marco necesario para el diálogo entre la iglesia y la educación teológica.
Hoy en día hay una gran influencia dentro de la alabanza en la iglesia, de música secular.
La idolatría no sólo representa la falta de obediencia a Dios, sino también la entrega del corazón entero a algo que no es Dios.
El estilo de su liderazgo puede ser el factor más importante en el desarrollo de nuevos obreros en su ministerio.
La aseveración de que no existe tal cosa como una verdad universal constituye, en sí misma, una declaración de una verdad universal.




