Cuando sienta que se le derrumba todo el mundo, bríndese una nueva oportunidad y continúe caminando.
La experiencia del Mar Muerto nos enseña entonces que el dar, luego de recibir, es un proceso vital necesario que permite mantener la frescura de nuestro corazón.
Los líderes de adolescentes han de esforzarse por ser emocionalmente significativos para ellos. Esto último será la puerta que les abra el corazón de los chicos y chicas.
Yo terminé la oración con «Gracias, Dios, porque nos mostrarás qué hacer». Mientras me levantaba, mi hija Holly, quien en ese entonces tenía doce años, me llamó la atención: «Mami, no dijiste “Amén”»....
La vida espiritual es, ni más ni menos, todo el caminar con Cristo. Antes de Él sólo había muerte, sequedad, alienación.
El amor, por ser susceptible, lo absorbe. En un punto de convergencia en una colina llamada Calvario, Dios renunció a uno por el bien del otro.




