La sabiduría y buen juicio de una persona bien puede evaluarse por la forma en que invierte su dinero.
La actitud que tiene Dios para con nosotros debería trascender hacia los demás. Entre otras la Palabra resalta actitudes como: misericordia, benignidad, humildad, paciencia, soportándonos y perdonándonos unos a otros teniendo en cuenta lo mucho que Cristo nos ha perdonado. Si tenemos este sentir, influiremos, para el Señor, en las actitudes de los demás.
Cuando hablamos de nuestra posición en el reino de Dios, necesariamente terminamos hablando de «motivaciones», y, entonces, no nos queda otra salida que hablar de «espiritualidad cristiana». La misión integral de la Iglesia en esta época requiere mucho más que nuevos modelos y formas de cumplir la tarea...
Ser sensibles al Espíritu de Dios es fundamental. Su mover resulta muy sutil, difícil de definir, pero, aun así, resulta muy importante que todos los que ministramos cultivemos un oído dispuesto al Señor.
En estos días de gran cosecha y de múltiples oportunidades de ministerio, cada Pablo necesita un Bernabé, y cada Timoteo necesita un Pablo. Así, animándonos mutuamente, crecemos juntos «hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios... (Ef 4.13).
El estilo de la adoración oscila, como un péndulo, entre un extremo y otro, de lo ortodoxo a lo carismático, de lo anglicano a lo menonita, de lo luterano a lo moravo, de iglesias estatales a movimientos emergentes contraculturales. Quizás necesitemos combinar algo de cada extremo ...




