Verdadera fuente de belleza
El comercial de televisión de 1999 que más desconcierto causa no dice una palabra; solo muestra una serie de personas que tienen algo en común: una desagradable herida o cicatriz. Hay un vaquero con una cicatriz enorme alrededor del ojo, y algo mal en el ojo mismo; un hombre con una oreja deformada en extremo; otro con pies horriblemente callosos. No hay explicación alguna, solo el silbido de Nike y “Simplemente hazlo”.
El comercial se ha analizado y criticado mucho como incomprensible y extremista. Pero la clave de la controversia yace en la música de fondo. Joe Cocker canta: “Eres muy hermoso para mí”.
Para estos atletas el luchador con la oreja deforme; el surfista con una mordida de tiburón; el jinete ciego de un ojo montando un toro sus heridas son marcas hermosas. Además, para sus seguidores, estos atletas son hermosos debido a sus cicatrices. “La belleza es según el color del cristal con que se mira”, dice Mike Folino, el creador del comercial.
La gracia de Dios es así de discordante y controversial. Nuestra belleza no se encuentra en nosotros, sino en él. Él nos mira desde allá arriba heridos, ciegos y llenos de traumas – y canta:”Eres muy hermoso para mí”.
Tomado del libro Ilustraciones perfectas publicado por Unilit. Usado con permiso. Todos los derechos reservados.


