Entendiendo nuestro llamado
Hay algunos textos en la Palabra que nos presentan lo que hoy llamaríamos una descripción de trabajo. Es decir, nos ayudan a entender cuál es la función que debe estar cumpliendo la persona que ocupa determinado rol dentro del pueblo de Dios. El pasaje de hoy es uno de esos textos, ya que nos proporciona una clara descripción de la función de aquellos llamados a ministerios de liderazgo dentro de la iglesia.
Pablo efectúa tres afirmaciones relacionados a estos ministros en la iglesia. En primer lugar, el rol de todos ellos, y no solamente del pastor, es la capacitación de los santos. Por esto se entiende darle a los santos todas las herramientas y la formación necesaria para que ellos cumplan con el rol que se les ha asignado. Esta es una tarea que no ha sido delegada a ninguna otra persona dentro del cuerpo de Cristo, y es fundamental que los líderes lo entiendan.
En segundo lugar, la función de los santos es hacer la obra del ministerio. Es decir, actividades tales como la visitación, el servicio, el apoyo a los caídos, la atención de los nuevos, el evangelismo personal, y tantas otras cosas, deben ser responsabilidad de los santos, no de los líderes. Es en esto que encontramos el error conceptual más arraigado en la iglesia, pues los santos creen que esta es la responsabilidad del líder. Nuestro idioma refleja esta idea, pues decimos que el pastor se dedica «tiempo completo» al ministerio. En la mayoría de los casos, esto convierte a los santos en observadores pasivos.
La tercera afirmación de Pablo es que el funcionamiento adecuado de cada uno dentro del cuerpo es lo que produce su edificación. Tome nota que no dice que el pastor edifica la iglesia, sino que Cristo la edifica mientras cada uno hace lo que le corresponde.
Para pensar:
Este modelo tiene implicaciones fabulosas y un potencial que no puede ser exagerado. ¡Qué excelente momento para redescubrir el genial proyecto de Dios al establecer en la tierra la iglesia, que es el cuerpo de Cristo!
Autor: Christopher Shaw. Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright ©2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.


