header parallax image
Devocional del día, Devocional diario, Biblia, Predicaciones, Bosquejos, Artículos, Consejeria, Versiculo diario - Desarrollo Cristiano Internacional
  • Inicio
  • Identidad
  • Valores del reino
  • Relaciones
  • Espiritualidad
  • Artes pastorales
  • Héroes de la fe
  • Inicio
  • Identidad
  • Valores del reino
  • Relaciones
  • Espiritualidad
  • Artes pastorales
  • Héroes de la fe
Enseñanza

Cambalache

2 agosto, 2012Desarrollo Cristiano2055 visitas
Proverbios 17:3

 

«Me hice actor para escaparme de mi propia personalidad» confesó George C. Scott, un genio de la imagen, del cine, de la ilusión. Un hombre que con su actuación ganó el respeto de Hollywood. ¡Qué pena tan grande escuchar de sus labios semejante declaración!
¡Y sí! Claro que usamos nuestra envestidura pastoral para mostrar lo que no somos, como George Scott.

¿Es usted un farsante? Es fácil averiguarlo. Pregúntese: ¿Me descubro haciendo cosas que no son genuinas en mí? ¿Tengo la sensación de que no soy quien proyecto ser? ¿Me conocen los demás tal y como soy? ¿Soy culpable de ser artificial? Todos admitimos que no encajamos en el modelo que nos hemos imaginado de nosotros mismos ¿verdad?
Para sentirnos moralmente honestos, solemos tener una lista de razones aceptables de lo que hicimos o excusas convenientes para justificar las acciones omitidas. Muchas veces me he encontrado hablando con mis seres queridos y me he sentido «al descubierto» porque ellos con amor me ayudan a encarar con lo que no quiero ver de mí y que tan lúcidamente oculto a mí misma. Si total, hoy, mientras que goce de «buena prensa» frente a mis colegas y mis subalternos me endiosen «está todo bien» Como suelen decir mis adolescentes.
Mientras que no muestre mi debilidad y me vea como una persona «ungida y con autoridad sacro-santa» ¿qué problema hay? Sí, hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor?Jesús llamó a quienes no ven la viga que tienen en sus ojos: ¡HIPOCRITAS! La palabra en el griego se refería al actor que interpretaba la tragedia griega en el ágora artística. Hoy, en español, un hipócrita es alguien que se muestra como lo que no es, alguien que simula ser mejor de lo que realmente es. «En el crisol se prueba la plata y en el horno se prueba el oro, pero el corazón lo prueba el Señor»  Proverbios 17.3 (nvi)

Nuestra honestidad es probada por el Señor. No tenemos problema en distinguir entre el negro y el blanco, es el gris de nuestra conducta el que nos lo ocasiona . Incontables veces hemos emitido un juicio moral hacia otros, pero pocas veces hacia nosotros mismos. Para sentirnos moralmente honestos, solemos tener una lista de razones aceptables de lo que hicimos o excusas convenientes para justificar las acciones omitidas. Si hacemos de este juego mental un hábito, se convertirá en una práctica no conciente y hasta será muy aceptable. Con el pasar del tiempo, en nuestras relaciones con los demás, habremos perdido la noción de lo verdadero y lo falso. Sin embargo, el reflejo de Dios mediante su Santa Palabra nos muestra que verdaderamente no hemos sido del todo honestos.
Razón más que valedera para que seamos probados por el Espíritu Santo de Dios que nos convence de todo pecado. Ahora, usted puede decirme: «Pero? ¡soy líder! Yo conozco estas cosas.» Y es verdad, pero muchas veces olvidamos volver a la fuente que es nuestro manual de vida. Más de lo que quisiéramos reconocer, nuestras acciones reflejan el juego inconsciente de distorsionar la realidad, y dejamos de ser honestos y nos volvemos en esos hipócritas que interpretan papeles estelares de nuestras propias «tragedias griegas» en la vida privada y en la vida eclesial.

Recordemos, hoy, que no es lo mismo ser derecho que traidor, que nuestros corazones son probados por la Palabra de Dios.

 

©Copyright 2010. Lizzie Sotola es Líder de Jóvenes, Periodista y Editora Asociada a MercadoCristiano.com. Todos los derechos reservados.

  • tweet
anterior

Fiesta que no termina

siguiente

Huir

Desarrollo Cristiano

Desarrollo Cristiano

Relacionados

¡Cumple tu ministerio!

28 abril, 2010

Aroma a Cristo

20 abril, 2010

Momentos difíciles: ¿qué hacer? (Primera Parte)

6 marzo, 2010

Devocional de hoy

  • Padre, como ninguno
    El Padre conoce íntimamente a cada individuo que camina sobre la faz de la tierra.

lo más leido

El día de Pentecostés y la venida del Espíritu Santo: el nacimiento de la Iglesia, Parte I

El día de Pentecostés y la venida del Espíritu San...

publicado el 15 julio, 2005
Uno más uno: La pareja según el diseño de Dios

Uno más uno: La pareja según el diseño de Dios

publicado el 15 julio, 2005
¡Huye! No seas esclavo de la lascivia

¡Huye! No seas esclavo de la lascivia

publicado el 15 julio, 2010
Consejos para la intimidad matrimonial

Consejos para la intimidad matrimonial

publicado el 15 julio, 2010
El adolescente y su proyecto de vida

El adolescente y su proyecto de vida

publicado el 28 septiembre, 2009

videos mas vistos

Levanta tu cabeza

Levanta tu cabeza

publicado el 13 enero, 2017
Mujer Virtuosa

Mujer Virtuosa

publicado el 13 enero, 2017
Ser santos

Ser santos

publicado el 13 enero, 2017
Prioridades

Prioridades

publicado el 13 enero, 2017
Nuevo año, parte I

Nuevo año, parte I

publicado el 13 enero, 2017

Categorías

Ese hombre es como un árbol
plantado junto a los arroyos:
llegado el momento da su fruto,
y sus hojas no se marchitan.
Salmo 1:3 RVC