Cada uno de los obreros que trabaja a nuestro lado tiene un inmenso valor, muchas veces desestimado.
Formar un discípulo es, en esencia, enseñarle a otro el secreto de caminar todo el día con Cristo.
Nada revela tan auténticamente la espiritualidad de una persona como su comportamiento en medio de una penosa crisis.
Dios nos invita, en Cristo, a recuperar nuestra vocación de ejercer dominio sobre la tierra.
Cinco útiles pasos para fomentar un servicio de adoración que sea planeado y espontáneo al mismo tiempo. Además, nos da prácticas ideas para hacer que el servicio de nuestra iglesia sea creativo, diferente, y que involucre a la congregación, todo sin olvidar el respeto que debe haber en el culto.
David es un ejemplo clásico de un hombre elegido y designado por Dios. El Señor vio su corazón y se complació encontró un hombre que sinceramente quería agradarlo. Pero no pasó mucho tiempo para que las pruebas y las responsabilidades de la unción pesaran sobre la vida de David...



