El Señor te enviará niños y jóvenes con cicatrices profundas y también con fotos lindas, y tu deber será hacerles ver que Dios está presente.
Las sensaciones de desánimo y frustración en la obra son normales. La sinceridad es el primer paso hacia la restauración.
Cuando sienta que se le derrumba todo el mundo, bríndese una nueva oportunidad y continúe caminando.
Yo terminé la oración con «Gracias, Dios, porque nos mostrarás qué hacer». Mientras me levantaba, mi hija Holly, quien en ese entonces tenía doce años, me llamó la atención: «Mami, no dijiste “Amén”»....
Aunque «La tía Anne», experta en pretzels alcanzó la cima del éxito empresarial, ella también ha transitado por los oscuros valles de la tragedia y desolación. Hoy en día enfoca sus esfuerzos en ayudar a otras personas que están sufriendo a que compartan sus historias y hallen sanación.
Las lágrimas son un regalo de alto, una forma de liberar presiones y experimentar la sanidad que solamente Dios puede dar. Varones, ¡no se priven de está bendición!


