Dios creó el matrimonio para que los hombres y mujeres pudieran experimentar una relación intima entre ellos basados en los principios del Creador. Sin embargo, esta unión genuina es imposible al menos que la pareja dependa exclusivamente de Jesucristo y de la guía del Espíritu Santo.
Para muchos matrimonios el área de mayor conflicto son los hijos. Cuando en algunos los hijos son el factor unificador en otros son el elemento que provoca mayores desacuerdos. Esta serie trata las áreas importantes donde la unidad puede ser afianzada u obstaculizada. El tema se ha diviso en cinco artículos, en este tercer artículo estudia el término «criadlos» que aparece en Efesios 6.4 da para unificar los criterios que gobiernan la crianza de los hijos.
Durante los últimos años muchos de los debates sobre crisis en las familias se han enfocado en los hombres, o más específicamente, en la carencia de modelos masculinos efectivos. Crawford Loritts desea dar los siguientes diez principios que ha aprendido a lo largo de los últimos veinte años de paternidad.


