Una profunda unidad en la pareja solo puede lograrse cuando existe una buena comunicación, por eso, es fundamental que un matrimonio reconozca la importancia de fomentarla y los principios que conducen a ella. Este es el tercer artículo de la serie «Hablar, callar y escuchar: Principios para la comunicación que conduce a la unidad en el matrimonio». La serie reflexiona sobre tres principios básicos de la buena comunicación aplicados a la vida conyugal. Este tercer artículo cubre el principio del saber escuchar.
La condición mundial actual atenta continuamente contra la primera institución creada por Dios en el huerto del Edén. Efectivamente la familia, órgano fundamental de la sociedad, es una especie que se encuentra en peligro de extinción cada día más debido a que nos enfrentamos a condiciones pecaminosas que anteriormente no existían. ¿A quién le corresponde la labor de detener el desenfreno que atenta contra la seguridad familiar?
¿Cómo debemos aconsejar? ¿cómo determino y me aseguro de que mi consejo es el Consejo de Dios? Dicho de otra forma ¿cómo puedo dar el consejo acertado para una situación determinada? Para responder a estas preguntas el artículo provee tres factores fundamentales que todo consejero debe considerar cuando hace su tarea: la naturaleza dependiente del hombre, el patrón de medida y los sistemas teológicos.
Nuestro cambio debe incluir un compromiso diario para darle a la esposa la honra que se merece. El cambio exige que respetemos sus puntos de vista, sus opiniones. Es cambiar el sistema de palabras hirientes o acciones violentas. Esto no es fácil, sobre todo cuando nos hemos acostumbrado a no respetarla.
Porque detrás del hombre que puede fallar por su propia responsabilidad, asecha la apetencia de un enemigo que tiene por blanco el liderazgo cristiano.
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en América Latina y el Caribe se practican 4,2 millones de abortos anuales, y la cifra continúa aumentando. Como iglesia no solo debemos defender con celo la vida del bebé, sino que también hemos de estar preparados para dar el apoyo necesario que requiere la madre que ha tomado tan fatal decisión.


