Generalmente en la vida se buscan recetas, especialmente las que más dejan resultados positivos, recetas de comida, para conquistar amores, para lograr el éxito. Corremos tras de ellas para ver si podemos desafiar y enfrentar al mundo. Esto me recuerda al agente 007, especialista en armas extrañas (mentirosas y exageradas en muchos casos), pero siempre poderosas.
Trabajar con jóvenes es una de las más desafiantes e invalorables tareas de toda iglesia. Cada persona llamada al trabajo juvenil establece una diferencia en la vida de los jóvenes a quienes ministra. Justamente por ser personas que ejercen influencia en la vida de los jóvenes, queremos plantear que un ministerio juvenil efectivo está fundamentado en los principios de lo que llamamos "ministerio juvenil de relación".
Los jóvenes del mundo tienen que ser alcanzados y los jóvenes de nuestras iglesias necesitan recibir atención pesonalizada para que sean formados en Cristo de modo que su permanencia en la iglesia sea de un crecimiento significativo para el pueblo de Dios.
Después de diecinueve años de trabajo pastoral entre jóvenes quebrados, la autora nos comparte las estrategias que Dios les ha dirigido a usar, a ella y a su esposo, a fin de restaurar a estos chicos.
Necesitamos encarar agresivamente el problema del sexo con nuestros jóvenes. Siempre ha habido problemas con el sexo, pero en la actualidad nos encontramos con un tremendo aumento de jóvenes que han tenido o mantienen relaciones prematrimoniales. Entonces, ¿cómo podemos ayudarles?
Es muy importante entender que la clave para alcanzar a la juventud perdida es la relación personal.


