Los jóvenes del mundo tienen que ser alcanzados y los jóvenes de nuestras iglesias necesitan recibir atención pesonalizada para que sean formados en Cristo de modo que su permanencia en la iglesia sea de un crecimiento significativo para el pueblo de Dios.
Después de diecinueve años de trabajo pastoral entre jóvenes quebrados, la autora nos comparte las estrategias que Dios les ha dirigido a usar, a ella y a su esposo, a fin de restaurar a estos chicos.
Necesitamos encarar agresivamente el problema del sexo con nuestros jóvenes. Siempre ha habido problemas con el sexo, pero en la actualidad nos encontramos con un tremendo aumento de jóvenes que han tenido o mantienen relaciones prematrimoniales. Entonces, ¿cómo podemos ayudarles?
Es muy importante entender que la clave para alcanzar a la juventud perdida es la relación personal.
Para que las reuniones de jóvenes tengan un verdadero éxito deben basarse necesariamente en las relaciones significativas.
Dios creó el sexo para que hombres y mujeres lo disfrutaran en el hermoso compromiso matrimonial. Sin embargo, los jóvenes creyentes o no están siendo atacados por bombas de libertinaje sexual. ¿Cómo puede un(a) joven mantenerse sexualmente puro? ¿Cómo una pareja de jóvenes cristianos puede decir «no» a la fornicación? Ron Hutchcraft nos dice que es más fácil de lo que creemos.


