Necesitamos encarar agresivamente el problema del sexo con nuestros jóvenes. Siempre ha habido problemas con el sexo, pero en la actualidad nos encontramos con un tremendo aumento de jóvenes que han tenido o mantienen relaciones prematrimoniales. Entonces, ¿cómo podemos ayudarles?
Es muy importante entender que la clave para alcanzar a la juventud perdida es la relación personal.
Para que las reuniones de jóvenes tengan un verdadero éxito deben basarse necesariamente en las relaciones significativas.
Dios creó el sexo para que hombres y mujeres lo disfrutaran en el hermoso compromiso matrimonial. Sin embargo, los jóvenes creyentes o no están siendo atacados por bombas de libertinaje sexual. ¿Cómo puede un(a) joven mantenerse sexualmente puro? ¿Cómo una pareja de jóvenes cristianos puede decir «no» a la fornicación? Ron Hutchcraft nos dice que es más fácil de lo que creemos.
Son muchos los obreros para jóvenes que consciente o inconscientemente están atrapados en un juego inútil de ministerio a las escondidas.
Quizás uno de los mayores retos que enfrenta un líder de jóvenes es tener que luchar con varios elementos propios de su identidad de líder de jóvenes. Entre ellos el mayor problema que enfrenta, además de la presión por ser líder y de la responsabilidad de sus muchachos, es tener que luchar con un personaje conocido en el mundo posmoderno como el «líder del terrorismo», específicamente el pecado sexual entre nuestros adolescentes.


