Frente a situaciones adversas, Cristo invita a sus discípulos a que dependan absolutamente del Espíritu.
Debemos saber el peso espiritual de nuestras palabras y que de ellas tendremos que rendir cuentas a Dios.
Bosquejo de sermón Compartido por: Juan Pablo Bongarrá, pastor de la Puerta Abierta, Buenos Aires, Argentina Texto bíblico: Hebreos 11.5–6 (con Génesis 5.18–24) Mensaje central: La tarea del predicador consiste no solo en exponer la Palabra sino también, fundamentalmente, en agradar a Dios.
Cuando avanzamos hacia el cumplimiento de nuestro llamado, debemos hacerlo con actitud de niños.
Si pretendemos incursionar en el mundo espiritual, necesitaremos tener algo que compartir.
La capacidad de discernir dónde se está moviendo Dios en el momento en que actuamos es fundamental.


