A menudo tenemos muy presente que Dios nos mandó a recoger la cosecha. Sin embargo, a veces nos olvidamos que esa «cosecha» es gente de carne y hueso que va rumbo hacia la muerte eterna. ¿Qué estas haciendo para mantener tu mirada en ellos?
¡Parecería que a América Latina le ha llegado la hora de volverse a Dios! Un análisis más detenido de la situación, sin embargo, pone en relieve varios motivos de preocupación respecto a la causa del Evangelio en América Latina en la primera década del siglo XXI. El autor nos plantea tres desafíos que la iglesia tiene para esta década.
El profeta Habacuc provee un excelente caso para analizar las actitudes humanas con respecto a la fe. El autor, Martín Lloyd-Jones, nos ayuda a descubrir la preciosa joya que se encierra en estos versículos y la forma en que podemos experimentar, en nuestro diario vivir, los principios aplicados por el profeta.
Mientras Jesús estaba en el desierto, Satanás decidió tentarlo para echar a perder el plan divino de Dios. El autor analiza detalladamente la segunda tentación, cómo esta atacaba la confianza que el Hijo tenía en el Padre, y las implicaciones que hubiera tenido si Jesús hubiera cedido a la petición del enemigo. El estudio se divide en dos partes, en esta segunda se estudia la reprimenda del Señor al enemigo.
El pasaje de Juan.6669 encierra tres importantes lecciones. ¿Le gustaría saber cuales son?
La guerra, como pocas otras cosas, revela la naturaleza profunda del pecado del hombre. Así también, la guerra espiritual revela la naturaleza maldita del diablo. Millones de personas en el mundo entero siguieron paso a paso la guerra en el Medio Oriente con dolor y horror. Muchos modificaron sus planes por ese conflicto. ¿Y cuántos de nosotros debemos modificar nuestros planes a la luz del conflicto eterno espiritual? La agudeza de este conflicto nos llama a considerarlo con seriedad. Sin embargo, y para muchos, la guerra espiritual es sólo una moda evangélica. Los cristianos también tienen sus modas: el tema del momento, el «secreto» para el éxito o «la causa» de todas nuestras dificultades. Las modas evangélicas generalmente tienen una gran atracción porque hablan a un área de la vida que casi siempre ha sido descuidada. La persona sabia espiritualmente descubre esa verdad descuidada y la integra a las otras verdades de la vida cristiana. El insensato hace de toda novedad el eje de la vida o la agranda al punto de obscurecer otras verdades. Hay un solo secreto, un solo eje en la vida espiritual: ¡Cristo en nosotros! Los que no han descubierto este secreto son sacudidos y llevados por todo viento o moda de doctrina. Son hombres astutos los que, con «artimañas engañosas de error», desarrollan las modas para tomarse en «héroes» y llevar discípulos tras ellos. Son altamente creativos en el desarrollo de sus doctrinas bíblicas; andan en la vanguardia, «en la onda», son descendencia de la


