Este es el tercer artículo de una serie que trata las formas de cómo mejorar el culto de alabanza y adoración de su iglesia. En este artículo el autor habla sobre cómo reformar la música de adoración según la frase bíblica: «salmos, himnos y cánticos espirituales».
¿Siente usted que su congregación ha caído en un ambiente donde la adoración no es genuina o se ve afectada por algunos elementos que se llevan a cabo durante el culto? El siguiente artículo es el segundo de una serie escrita por Donald Whitney, un experto en el área de adoración. En este artículo encontrará diez prácticos consejos que podrá implementar en los cultos de su iglesia para así adorar realmente «en espíritu y en verdad».
El problema de las expresiones doxológicas en la música evangélica contemporánea es que pasan por alto el proceso histórico por medio del cual Jesús llegó a su glorificación; es decir, se canta de la cruz y la resurrección como hechos aislados de la realidad histórica.
La primera condición esencial para la adoración sincera es la sumisión total. La segunda es que sólo Cristo sea glorificado. Debemos cumplir con estas dos condiciones sometiéndonos completamente, sin reserva, a Jesucristo como Señor.


