Las escenas celestiales contienen valiosa información acerca de la más sagrada vocación del ser humano.
Más que una emoción, la adoración es la expresión visible de una relación profunda con el Creador.
Necesitamos preguntarnos si, como líderes de adoración, estamos dando la impresión de que nos acercamos a Dios por medio de la música o que Dios se acerca a nosotros por medio de ella. ¿Es la música nuestro becerro de oro? ¿Hemos llegado al punto en que, debido a nuestras prácticas ...
¿Por qué, si sabemos que la alabanza es una de las disciplinas fundamentales para nuestra madurez cristiana, no es una práctica que nos caracteriza? La autora logra exponer nuestras más intimas barreras para la alabanza y adoración, y nos provee algunos recursos para derribarlas.
El problema de las expresiones doxológicas en la música evangélica contemporánea es que pasan por alto el proceso histórico por medio del cual Jesús llegó a su glorificación; es decir, se canta de la cruz y la resurrección como hechos aislados de la realidad histórica.
La primera condición esencial para la adoración sincera es la sumisión total. La segunda es que sólo Cristo sea glorificado. Debemos cumplir con estas dos condiciones sometiéndonos completamente, sin reserva, a Jesucristo como Señor.


