¿Cómo podemos romper el círculo de pecar y arrepentirse?
Ir más allá de los límites dentro de una relación de noviazgo siempre será una gran tentación. Todos los días los jóvenes están expuestos a toda clase de imágenes y contenidos sexuales que dificultan el autocontrol. Por lo que nos dices, ustedes hacen un esfuerzo por guardarse y no se sienten cómodos con la situación porque entienden que no es la mejor forma en que pueden relacionarse. A continuación enumero algunas opciones prácticas que podrían ayudarles:
1- No propicien situaciones «peligrosas». Estar solos en algún lugar facilita de lo cual ustedes quieren huir. Los lugares oscuros o apartados hacen que la mente se centre en los deseos que naturalmente nos despierta la persona a quien amamos. Estos no son malos en sí mismos, sino que deben expresarse en el marco adecuado.
2- Busquen actividades divertidas al aire libre. Los deportes y otras actividades que se practican con un grupo de amigos, proveen oportunidades diversas de pasar tiempo juntos, sin que implique intimidad física.
3- Visiten lugares aptos para conversar con libertad, donde haya privacidad, pero también otras personas cerca. Los parques, restaurantes y centros comerciales proveen lugares donde se puede tener un encuentro cariñoso «sin extremar».
4- Tomen la decisión de ayudarse el uno al otro a «cortar» cualquier situación comprometedora. Cuando haya algunas señales de haber empezado a andar por «el mismo camino», uno de los dos debe parar el episodio y salir del lugar. A veces huir es la mejor posibilidad que tenemos (tal fue el caso de José ante la esposa de Potifar).
Te animo a mantenerte en tu convicción de buscar alternativas mejores a las que han escogido y ¡que el Señor los acompañe en el proceso!
Magda Radó
©Mujer Líder/ Edición octubre diciembre de 2004/ Volumen II Número 3

