El mensaje correcto, el mensajero en línea directa con su Padre, la motivación y el momento correctos, dan como resultado Dios y una gota, no una gota de Dios.
Los líderes de adolescentes han de esforzarse por ser emocionalmente significativos para ellos. Esto último será la puerta que les abra el corazón de los chicos y chicas.


