Los desafíos de la vida nos presentan con una excelente oportunidad para desarrollar nuestro coraje
Un corazón humillado es lo único que necesitamos para entrar al Lugar Santísimo
En la persona de Jesús tenemos un Sumo Sacerdote como ningún otro que jamás haya existido
A la Palabra que escuchamos debemos sumarle algo que nadie puede hacer por nosotros
La vida a la que hemos sido llamados requiere de que volvamos a escoger a Cristo cada día




